Hace muchísimos años, un joven llamado Jacob hizo un viaje muy largo a una tierra lejana llamada Jarán. Al llegar a un pozo, vio a una joven que traía a sus ovejitas a beber agua. Se llamaba Raquel.
En cuanto Jacob la vio, se dio cuenta de que era una persona especial. Raquel era trabajadora, amable y muy hermosa. Jacob se puso tan feliz de encontrar a su familia que hasta lloró de alegría y ayudó a Raquel a darles agua a sus ovejas.
1. Un trato por amor
Jacob habló con el papá de Raquel, el tío Labán, y le dijo: "¡Estoy tan enamorado de Raquel que trabajaré para ti por siete años si me dejas casarme con ella!".
Siete años parece mucho tiempo (¡es casi toda la primaria!), pero la Biblia dice que a Jacob se le pasaron volando porque amaba muchísimo a Raquel.
2. Una sorpresa inesperada
Cuando pasaron los siete años, el tío Labán hizo algo que no estuvo bien: le hizo una trampa a Jacob. En la fiesta de bodas, en lugar de entregarle a Raquel, le entregó a su hermana mayor, Lea.
Jacob se puso muy triste, pero no se rindió. Por amor a Raquel, aceptó trabajar otros siete años más. ¡Eso es querer mucho a alguien! Al final, después de mucho esfuerzo, Jacob y Raquel pudieron estar juntos.
3. El regalo de Dios
Raquel y Jacob querían tener hijos, pero pasaba el tiempo y no llegaban. Raquel a veces se ponía triste, pero nunca dejaron de rezar.
Finalmente, Dios escuchó sus oraciones y les dio un regalo maravilloso: un hijo llamado José (el de la túnica de colores). Tiempo después, nació su segundo hijo, Benjamín. Aunque Raquel tuvo que partir al cielo poco después de que naciera Benjamín, Jacob siempre la recordó como el gran amor de su vida.
¿Qué nos enseña esta historia?
La paciencia: Las cosas buenas a veces tardan en llegar (¡como los 14 años que trabajó Jacob!), pero valen la pena.
El amor de familia: Jacob y Raquel siempre se cuidaron y confiaron en Dios.
Dios cumple sus promesas: Aunque Raquel pensó que no tendría hijos, Dios tenía un plan especial para ella.
RAQUEL MUJER DE LA BIBLIA
Raquel es una mujer importante en la Biblia, podemos presentarla como una de las "madres de la fe". Su importancia no radica solo en su belleza, sino en su papel fundamental para que existiera el pueblo de Dios.
Aquí tienes una explicación más detallada adaptada para ellos:
1. La Madre de Grandes Héroes
Raquel es esencial porque fue la madre de José y Benjamín.
José fue el joven del abrigo de colores que salvó a toda su familia de un gran hambre en Egipto.
Sus hijos y nietos formaron parte de las 12 tribus de Israel, que son como las 12 "ramas" de la gran familia de Dios en el Antiguo Testamento.
2. Una "Poderosa Intercesora"
En la tradición católica, a Raquel se la llama la "Madre Raquel" porque se dice que ella sigue rezando por nosotros desde el cielo.
El Papa Francisco ha explicado que Raquel representa a las madres que sufren pero que nunca pierden la esperanza. Ella nos enseña que, aunque estemos tristes, Dios tiene un plan feliz para nuestro futuro.
3. La "Ovejita" de Dios
Su nombre significa "oveja" o "corderita". Para los niños, esto es una forma preciosa de ver su personalidad:
Sencilla y trabajadora: Antes de ser una gran figura bíblica, era una pastora que cuidaba con mucho cariño a sus animales, demostrando que Dios se fija en las personas que hacen bien su trabajo diario.
Pura de corazón: Es un ejemplo de cómo ser dulces y amables, incluso cuando las cosas se ponen difíciles o hay que esperar mucho tiempo por una promesa.
4. Una Lección sobre la Verdadera Felicidad
A través de su historia con su hermana Lea, Raquel nos enseña que lo más importante no es ser el más guapo o el que tiene más cosas, sino confiar plenamente en que Dios sabe qué es lo mejor para nosotros y en qué momento dárnoslo.
ACTIVIDADES:
COLOREA Y UNE A RAQUEL, ESCRIBIENDO DENTRO DE ELLA, LO QUE MAS TE HAYA GUSTADO DE SU HISTORIA.
Las parábolas de Jesús son narraciones breves y
sencillas, basadas en situaciones de la vida cotidiana, que él utilizaba para
enseñar verdades profundas sobre el Reino de Dios, la moral y la
espiritualidad. A través de comparaciones e historias imaginarias, estos
relatos ilustran principios éticos y teológicos de manera memorable.
Objetivo: Introducir la perspectiva de Jesús sobre el
mundo, el amor de Dios y el nuevo sistema de valores, a menudo desafiando la
lógica convencional.
Temas Principales: El Reino de Dios, la misericordia, el
juicio, la justicia, la salvación y la relación con el prójimo.
Origen y Contexto: Utilizadas principalmente en los
evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas)
Ejemplos Conocidos: La parábola del buen samaritano, el
hijo pródigo, la oveja perdida, el sembrador y el grano de mostaza, la casa
sobre la roca.
Su propósito no era solo moralista, sino revelar
misterios del "Reino de los Cielos" a sus oyentes de una forma
comprensible.
ACTIVIDAD:
Realiza un dibujo sobre la parábola del siervo despiadado
La parábola del siervo despiadado, que se encuentra en Mateo
18, 21-35, es una enseñanza profunda de Jesús que aborda los temas del perdón,
la misericordia y la propensión del corazón humano hacia la falta de perdón.
Esta parábola es significativa por varias razones, y comprender su contexto y
los significados más profundos incrustados en ella puede ofrecer valiosas ideas
sobre la vida cristiana y la naturaleza del reino de Dios.
Para empezar, la parábola es introducida por una pregunta de
Pedro, uno de los discípulos más cercanos de Jesús. Pedro pregunta:
"Señor, ¿Cuántas veces debo perdonar a mi hermano o hermana que peca
contra mí? ¿Hasta siete veces?" (Mateo 18,21). La pregunta de Pedro
refleja una enseñanza rabínica común de la época, que sugería que perdonar a
alguien tres veces era suficiente. Al proponer siete veces, Pedro probablemente
pensó que estaba siendo extremadamente generoso. Sin embargo, la respuesta de
Jesús, "Te digo, no hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces"
(Mateo 18,22), indica que el perdón debe ser ilimitado, superando con creces
las expectativas y estándares humanos.
Jesús luego cuenta la parábola para ilustrar su punto. En la
historia, un rey decide ajustar cuentas con sus siervos. Un siervo, que debe
una cantidad astronómica de diez mil talentos (una suma tan grande que es
prácticamente impagable), es llevado ante el rey. Incapaz de pagar, el siervo
enfrenta la perspectiva de ser vendido, junto con su familia, para pagar la
deuda. En desesperación, el siervo se arrodilla y suplica paciencia,
prometiendo pagar todo. Conmovido por la compasión, el rey perdona toda la
deuda y libera al siervo.
Sin embargo, este mismo siervo, al salir de la presencia del
rey, se encuentra con un compañero siervo que le debe cien denarios (una
cantidad mucho menor y manejable). En lugar de mostrar la misma misericordia
que recibió, el siervo perdonado exige el pago inmediato y, cuando su compañero
siervo no puede pagar, lo hace encarcelar. Cuando los otros siervos presencian
esto, se sienten profundamente angustiados y lo informan al rey. El rey, al
enterarse de lo sucedido, se indigna y llama de nuevo al siervo despiadado. Lo
reprende, diciendo: "Siervo malvado, te cancelé toda esa deuda porque me
suplicaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu compañero siervo,
así como yo tuve misericordia de ti?" (Mateo 18,32-33). El rey luego lo
entrega a los carceleros para que lo torturen hasta que pueda pagar la deuda,
un castigo que subraya la gravedad de sus acciones.
La parábola concluye con las palabras sobrias de Jesús:
"Así tratará mi Padre celestial a cada uno de ustedes, a menos que
perdonen de corazón a su hermano o hermana" (Mateo 18:35, NVI). Esta
declaración enfatiza que el perdón no es simplemente un acto superficial, sino
que debe venir del corazón, reflejando una compasión y misericordia genuinas.
La importancia de esta parábola radica en varios aspectos
clave:
La naturaleza del perdón de Dios: La parábola destaca la
naturaleza ilimitada del perdón de Dios. La deuda de diez mil talentos
simboliza la enorme deuda de pecado que la humanidad debe a Dios, una deuda
impagable. Sin embargo, Dios, en su infinita misericordia, nos perdona
completamente cuando nos acercamos a Él en arrepentimiento. Este acto de perdón
divino es una piedra angular de la fe cristiana, que ilustra la gracia de Dios
y el poder transformador de su amor
La expectativa de perdón entre los creyentes: Así como el
rey esperaba que el siervo perdonado mostrara misericordia a su compañero
siervo, Dios espera que aquellos que han recibido su perdón extiendan la misma
gracia a los demás. Esta expectativa no es opcional, sino un aspecto
fundamental del discipulado cristiano. El perdón es un reflejo del carácter de
Dios y un testimonio del trabajo transformador del Espíritu Santo en el corazón
del creyente.
Las consecuencias de la falta de perdón: La parábola también
sirve como una advertencia sobre las consecuencias de albergar falta de perdón.
El destino del siervo despiadado, ser entregado a los carceleros, ilustra la
esclavitud espiritual y el tormento que pueden resultar de un corazón que no
perdona. La falta de perdón puede llevar a la amargura, el resentimiento y una
relación fracturada con Dios y con los demás. La advertencia de Jesús de que el
Padre celestial tratará de la misma manera a los que no perdonan subraya la
seriedad con la que Dios ve la falta de perdón.
El llamado al perdón sincero: Jesús enfatiza que el perdón
debe venir "de corazón" (Mateo 18,35). Esto significa que el
verdadero perdón no es solo una cuestión de cumplimiento externo, sino que
implica una transformación interior. Requiere dejar ir la ira, el resentimiento
y el deseo de venganza, y en su lugar, abrazar la compasión, la empatía y la
disposición a reconciliarse.
El papel de la comunidad en el perdón: La parábola también
destaca implícitamente el aspecto comunitario del perdón. La angustia de los otros
siervos ante las acciones del siervo despiadado sugiere que la comunidad de
creyentes tiene un papel en mantener y fomentar una cultura de perdón. Cuando
un miembro de la comunidad no perdona, afecta a todo el cuerpo, causando dolor
y división. Por el contrario, cuando se practica el perdón, se fomenta la
unidad, la sanación y el crecimiento dentro de la comunidad.
Además de estos aspectos clave, la parábola del siervo
despiadado resuena con temas y enseñanzas bíblicas más amplias. Por ejemplo, la
Oración del Señor, que Jesús enseñó anteriormente en su ministerio, incluye la
petición: "Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos
perdonado a nuestros deudores" (Mateo 6,12). Esta oración refuerza la
naturaleza recíproca del perdón y la expectativa de que aquellos que buscan el
perdón de Dios también deben estar dispuestos a perdonar a los demás.
Además, el apóstol Pablo repite esta enseñanza en sus
cartas. En Efesios 4:32, escribe: "Sean bondadosos y compasivos unos con
otros, perdonándose mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en
Cristo" . De manera similar, en Colosenses 3,13, Pablo insta a los
creyentes a "soportarse unos a otros y perdonarse si alguno tiene una
queja contra alguien. Perdona como el Señor te perdonó". Estos pasajes
refuerzan la idea de que el perdón es un atributo esencial de la vida
cristiana, arraigado en el ejemplo del amor y el perdón sacrificial de Cristo.
En conclusión, la parábola del siervo despiadado en Mateo
18,21-35 es una enseñanza poderosa y multifacética que subraya la importancia
del perdón en la vida de un creyente. Revela la naturaleza ilimitada de la
misericordia de Dios, la expectativa de que los creyentes extiendan esa
misericordia a los demás, las terribles consecuencias de la falta de perdón, la
necesidad de un perdón sincero y el papel de la comunidad cristiana en fomentar
un espíritu de perdón. Al encarnar los principios de esta parábola, los
creyentes pueden reflejar el carácter de Dios, experimentar la libertad que
proviene del perdón y contribuir a un mundo más compasivo y reconciliado.
ACTIVIDAD:
Haz un comic con una historia actual sobre el perdón.
Este tiempo se llama así porque dura cuarenta días. En la Biblia, el 40 es un número simbólico. Como ejemplos, tenemos los 40 días que duró el diluvio, o los 40 años que pasó el pueblo judío atravesando el desierto hacia la tierra prometida. O bien, los 40 días de oración y preparación que tuvo Cristo antes de iniciar su misión salvadora, ejemplo que nos ilustra de mejor manera lo que debe significar este tiempo.
¿Cuándo inicia la Cuaresma?
La Cuaresma cambia de fecha cada año, toda vez que la Pascua no tiene una fecha fija. La Pascua se celebra el primer domingo de luna llena de primavera, lo que significa que esta fecha depende del movimiento de la luna. Una vez que ya se tiene prevista la fecha de la Pascua, se hace la cuenta de los días hacia atrás y así se llega al inicio de la Cuaresma: Miércoles de Ceniza.
¿Por qué nos ponemos la ceniza el Miércoles de Ceniza?
En el pueblo judío, la ceniza significaba penitencia, arrepentimiento, e incluso, luto. De manera que el ponernos ceniza en la cabeza o en la frente es reconocer y expresar nuestro dolor por el pecado. Es decir, que la ceniza tiene un sentido penitencial.
Esto, además, nos recuerda el libro del profeta Jonás. Después de que él predicó a los pecadores, éstos se convirtieron, y para mostrar su arrepentimiento e implorar la misericordia de Dios, se pusieron ceniza en la cabeza.
La ceniza que se nos impone en la cabeza se obtiene de la quema de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior.
¿Qué hacer durante la Cuaresma?
Es un tiempo especial de oración, reflexión y revisión de vida para descubrir qué tenemos que cambiar o mejorar. Pero también es un tiempo para ser más misericordiosos, y es que no basta dejar a un lado la maldad, sino hacer que la bondad supere la maldad.
En concreto, lo que hay que hacer es tratar de cumplir con las tres propuestas que nos hace la Iglesia: limosna, oración y ayuno. También hay que hacer obras de misericordia, tanto espirituales como corporales, para tratar de acrecentar nuestra cercanía con Jesús nuestro Señor.
Jesús anunció con su mensaje que el reino de Dios ya está entre nosotros. Con sus palabras y sus buenas acciones, Jesús comenzó a construir un mundo nuevo basado en el amor a los demás.
¿Qué son las parábolas?
Las parábolas son relatos, historias escuetas, claras, sencillas, y su finalidad es transmitir una enseñanza del modo más comprensible y fácil de recordar.
En todas destaca la pequeñez de los comienzos; y el crecimiento progresivo de este Reino; su fuerza regeneradora para los llamados por Dios a la salvación, que alcanzarán si corresponden a esa vocación.
Jesús predica utilizando parábolas, es decir, ejemplos vivos, imágenes tomadas de la vida ordinaria, dándoles contenidos ricos y amplios. Después un año de recorrer los caminos de Palestina, predicando el Evangelio del Reino y confirmando su doctrina con innumerables milagros. Muchos creen, otros no. Jesús habla del Reino de Dios con tacto y utiliza parábolas en las que, sin ocultar que está diciendo cosas nuevas incita a los oyentes a interesarse y les advierte: "!quién tenga oídos para oír, que oiga". Entenderán los que tengan un corazón dispuesto a la conversión a Dios con el rechazo del pecado, también en sus formas más sutiles.
Después de su Bautismo, Jesús empezó su importante misión: anunciar que el amor de Dios es para todo el mundo.
Jesús contaba que Dios ama a todas las personas: a ricos y a pobres; a sanos y a enfermos, a jóvenes y a ancianos; a los que cumplen los mandamientos, y a los que se equivocan los perdona y les da la oportunidad de cambiar.
Hablaba del amor de Dios y ayudaba a las personas que sufrían. Esta es la buena noticia del amor de Dios.
Jesús fue a buscar a doce amigos especiales para que lo siguieran y lo ayudaran. Llamó a Simón Pedro, Andrés, Santiago y Juan, que dejaron su barca y las redes para seguirle. También Mateo, Tomás, Felipe, Bartolomé, Judas Tadeo, otro Santiago, Simón y Judas Iscariote respondieron a la llamada de Jesús.
Los doce amigos de Jesús forman el grupo de los apóstoles.
Jesús se retiraba y a solas, se dirigía a su Padre del Cielo en sus oraciones. Confiaba en el amor de Dios y le pedía que lo ayudara en su misión.
Jesús enseña la oración del Padrenuestro a sus seguidores para que aprendan a rezar a Dios y a llamarle Padre.
1. INTRODUCCIÓN DEL PROYECTO "LA FÓRMULA DE LA PAZ"
Queremos convertir nuestras aulas en un laboratorio donde, conjuntamente,
busquemos la fórmula de la paz y nos convirtamos en “buenos elementos” generadores
de paz. El uso de metáforas facilita la adquisición de valores y actitudes abstractas,
estimulando habilidades cognitivas de orden superior. Trabajaremos valores, destilaremos
emociones y analizaremos nuestras reacciones, trayendo al aula situaciones y
significados que nos ayuden a buscar la fórmula de la paz.
En un mundo marcado por conflictos, desigualdad social y
violencia estructural, la educación tiene el poder transformador de construir
una cultura de paz desde la infancia. Este proyecto responde a la urgencia de
desarrollar en nuestro alumnado no solo competencias académicas, sino también
valores, actitudes y habilidades que le permitan convivir de forma pacífica y
resolver conflictos de manera positiva y no violenta. Al conectar ciencia y
valores, demostramos que la educación integral no es algo decorativo, sino una
necesidad urgente.
El siguiente vídeo, explica brevemente todo el proyecto. Se
le puede poner al profesorado o al alumnado de primaria para introducir la
temática:
La canción que acompaña el proyecto es la siguiente:
LETRA Y ACORDES
Sol Re
Hacen falta laboratorios
Si7 mi
que disipen guerras y odios
Do Sol
con experimentos de buenos compuestos
La Re
esterilizando tu corazón.
Sol Re
Desintegra toda violencia
Si7 mi
disolviéndola con paciencia
Do Sol
polo positivo y polo negativo,
la Re Sol
si se acercan hay atracción.
Do Sol
La fórmula de la paz ¡oh, oh, oh!
Re Si7 mi
La fórmula de la paz ¡oh, oh, oh, oh!
Do Sol
Mezclemos juntos amor y respeto
Re Sol
con gotas de escucha y buena amistad.
Do Sol
La fórmula de la paz ¡oh, oh, oh!
Re Si7 mi
La fórmula de la paz ¡oh, oh, oh, oh!
Do Sol
Se necesitan buenos elementos
Re Do
que transformen la humanidad.
Somos vasos comunicantes
con los que no son semejantes,
con buenas palabras, gestos y miradas
para que haya química y buen humor.
Analiza tus reacciones
destilando tus emociones
solidificado o combustionado
di, ¿cómo está tu corazón?
La fórmula de la paz ¡oh, oh, oh!...
Sol Re
Paz, paz, paz, paz,
mi Do
vamos a buscar tú y yo
Sol
la fórmula de la paz (4)
2.
OBJETIVOS GENERALES
- Comprender la paz como un proceso dinámico basado en la
combinación equilibrada de valores fundamentales, utilizando el lenguaje y los
conceptos científicos como herramienta pedagógica y motivadora.
- Desarrollar competencias emocionales y sociales que
permitan al alumnado identificar, comprender y gestionar sus propias emociones,
así como reconocer y responder empáticamente a las de otros.
- Adquirir habilidades de resolución pacífica de
conflictos mediante estrategias basadas en el diálogo, la empatía, la
asertividad y la cooperación.
- Integrar el pensamiento científico con la reflexión ética
y valorativa, fomentando un aprendizaje significativo y transferible a
contextos reales.
3.
DESARROLLO Y MOTIVACIÓN DEL PROYECTO
1) LABORATORIO DE LA PAZ. Nuestro cole y nuestra
aula se van a convertir en un laboratorio de la paz. Tenemos un reto: encontrar la fórmula de la paz. Tendremos que ir
tomando anotaciones sobre aquellos valores y actitudes debemos combinar en
nuestra fórmula. Al final, nos daremos cuenta, que cada uno de nosotros/as somos
un compuesto, donde combinamos diferentes elementos. ¿Cuáles son mis valores?
¿Qué valores y actitudes tengo yo?
2) MI TABLA PERIÓDICA, SIENDO BUENOS ELEMENTOS.Puedo dibujar mi propia tabla periódica de
elementos. ¿Cuáles son mis cualidades o
habilidades personales? ¿Cuáles son mis valores? Es importante conocernos y
saber lo que podemos aportar a la fórmula de la paz.
3) DESTILANDO EMOCIONES. Vamos a identificar y poner
nombre a las emociones, comprendiendo que toda emoción tiene validez y tiene un
origen. La destilación es un proceso de separación y purificación. Muchas
veces, vivimos situaciones complejas que generan múltiples sentimientos.
Debemos aprender a conocer qué estamos sintiendo y que suceso me ha generado
ese sentimiento: ¿cómo me siento?, ¿por qué me siento así?
4) DISOLVER LA VIOLENCIA. Comprender diferentes
formas de violencia (física, verbal, emocional, estructural). ¿Alguna vez has sufrido
o generado algún tipo de violencia? ¿Cómo podemos disolver la violencia? Vamos
a buscar valores disolventes de la violencia.
5) ATRACCIÓN DE POLOS OPUESTOS. Debemos valorar el
concepto de igualdad y aprender que las diferencias pueden atraerse y complementarse.
El respeto y la empatía pueden crear moléculas de amistad y colaboración, a
pesar de las diferencias.
6) VASOS COMUNICANTES. El diálogo es fundamental
para resolver conflictos. También es importante comunicar sentimientos y aquello
que me hace sentir mal o bien. Escuchar y comunicar son acciones de cuidado
mutuo.
7) MI FÓRMULA DE LA PAZ. Después de investigar, escribe
tu propia fórmula de la paz.
4.
PROPUESTA DE ACTIVIDADES
A continuación, se presentan algunas propuestas de
actividades para poner en práctica las ideas fundamentales del proyecto:
Juan Bautista, el primo de Jesús, anunciaba la llegada del Salvador esperando y animaba a todos a vivir según el plan de Dios.
La gente se acercaba a Juan y le preguntaba cómo podían salvarse. El los animaba a que dejaran de hacer cosas malas y a vivir según la voluntad de Dios. Y Juan los bautizaba en el río Jordán.
Por entonces, Jesús tenía 30 años y comenzó a recorrer su país.
Fue al río Jordán para que Juan lo bautizara.
Juan estaba muy sorprendido porque Jesús nunca había hecho nada malo
Juan debía bautizarle. Al salir Jesús del agua, se oyó la voz de Dios.
Jesús salió tan feliz que quería que todo el mundo conociera a Dios. Así comenzó su misión de anunciar por todos los pueblos y ciudades la buena noticia del amor de Dios.
ACTIVIDAD:
Cuando los niños nacen, inmediatamente los papás le ponen
un nombre, pues saben que es muy importante llamarlo de alguna manera para
poderlos registrar y para que sean “alguien en especial”, con nombre y
apellido, para que sean ciudadanos del país en que nacieron. Lo que hace que tengan
derechos y obligaciones.
Sin embargo, no sucede lo mismo con el Bautismo, a veces
no le damos la importancia que tiene o estamos confundidos porque escuchamos
diferentes opiniones y nos olvidamos de que la Biblia nos dice: “El que crea y
se bautice se salvará”. (Mc. 16, 16)
Como todos sabemos, los hombres nacemos con el “pecado
original” que cometieron nuestros primeros padres, Adán y Eva.
Como Dios nos ama mucho y sabía que mientras estuviésemos
en pecado, no podríamos vivir en amistad con Él, nos envió a su Hijo
Jesucristo, quien se hizo hombre como nosotros para salvarnos y hacer posible
la vida de amor con Dios.
Para ello Cristo, murió en la cruz y resucitó. De esa
manera venció al pecado e hizo posible que nosotros podamos morir al pecado y
nacer de nuevo a la vida de Dios. Todo ello, gracias al Bautismo.
Todos nacemos separados de Dios, es decir, “muertos a la
vida de Dios” por el pecado original y nacemos a la vida de Dios, a la vida
espiritual, al recibir el Bautismo.
El Bautismo, como todos los otros sacramentos fue
instituido por Cristo. Él le dio el mandato a los apóstoles de “ir y bautizar”
a todas las creaturas.
Por el Bautismo, Dios nos da el DON, el regalo, de ser
hijos de Él, dándonos su mismo Espíritu, para que habite en nosotros. A partir
de ese momento Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, la Santísima Trinidad,
habitarán en el bautizado.
La materia que se utiliza en el Bautismo es el agua
natural.
La forma son las palabras que dice el ministro: “Yo te
bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”, las cuales
deben pronunciarse al mismo tiempo que corre el agua.
El ministro normalmente es el sacerdote. En caso de
necesidad, es decir, cuando un niño o un adulto se encuentra en peligro de
muerte y no es posible que el sacerdote esté presente, lo puede administrar
cualquier persona, siempre y cuando tenga la intención de hacerlo y use la
materia y la forma correspondiente. Y hay que notificar a la parroquia para que
quede registrado y, en caso de que viva, para que pueda recibir la ceremonia
del Bautismo solemne.
Infancia Misionera es una escuela de formación en la fe y en
la misión para los niños de todo el mundo.
Ponemos a tú disposición materiales didácticos y amenos para
que los niños aprendan a ser los pequeños misioneros de Jesús.
"Tu vida, una misión" es el lema de la Jornada de
Infancia Misionera que celebramos el domingo 18 de enero de 2026.
Un día muy importante, en el que los niños estamos invitados
a ayudar a los demás niños, especialmente a los que no tienen lo necesario para
vivir o no conocen a Dios. Somos misioneros, y nosotros vamos a ayudarles con
nuestra oración y nuestro dinero.
“Tu vida, una misión” quiere iluminar un aspecto clave de la
vida cristiana: la vocación. Cada niño es portador de una llamada personal. La
misión comienza con el descubrimiento de quién soy a los ojos de Dios. “Tu
vida, una misión” es una propuesta para descubrir que ser misionero no es solo
hacer cosas por los demás, sino ser luz desde lo que soy, vivir con sentido,
caminar con Jesús y dejar huella. Es una invitación a que cada niño se
reconozca protagonista, llamado y enviado, con su estilo, con su voz, con sus
manos. Porque el mundo necesita lo que solo tú puedes dar.
OBJETIVOS
Reconocer que Dios confía a cada uno una misión concreta y
personal, una forma única de amar y servir.
Descubrir que la vida de cada niño tiene sentido dentro del
gran plan de Dios para el mundo. Despertar en los niños el deseo de ser
protagonistas del bien, descubriendo que sus talentos —sus “superpoderes”— son
regalos de Dios para compartirlos.
Juntos, vamos a ver el vídeo de la jornada
Tras la proyección, comentaremos el vídeo en grupo. Puedes
organizar el diálogo en equipos, modo concurso o reflexión libre. Te proponemos
algunas preguntas para guiar la conversación:
¿Por qué Alejandro quería ser un superhéroe?
¿Qué descubre gracias a su tío misionero?
¿Qué significa tener una misión?
¿Cuáles son tus “superpoderes” para ayudar a los demás?
¿Cómo pones en práctica tu “superpoder” en tu día a día?
¿Tiene algo que ver
Jesús con los superhéroes?
Después del coloquio acerca del vídeo, generaremos unos
momentos de reflexión. Dependiendo de la edad y madurez del grupo, les
conduciremos a pensar en diferentes aspectos como reconocer que han sido
creados por amor y para amar, descubrir los dones que Dios les ha dado,
comprender que esos dones tienen un destino misionero y descubrir su fe como un
testimonio alegre y comprometido.
Invitaremos a los niños a crear su “Escudo de misión”. Cada
uno dibujará o completará su propio escudo, fomentando la creatividad de cada
niño tras haber reflexionado sobre sus dones y virtudes. Por el otro lado,
escribirá su nombre de “héroe misionero”, su talento o superpoder, y una acción
concreta con la que puede ayudar en casa, en el colegio o en su entorno. Cuando
todos terminen, se expondrán los escudos en un mural titulado “Nuestra Liga de
Héroes de Jesús”. Aquí tienes algunos ejemplos ya existentes de escudos de
superhéroes. oración final.