Van Gogh pintó los primeros cuatro cuadros en agosto de 1888, cuando vivía en Arlés, en el sur de Francia, y otros tres similares en enero del año siguiente. Las pinturas están todas ejecutadas en lienzos de cerca de 90 x 70 cm.
Usó un pigmento en sus girasoles, el amarillo de cromo o cromato de plomo, al cual deben su misterioso y enigmático color. La descomposición del cromato de plomo por efecto de la exposición a la luz convirtió el amarillo brillante original en un tono pardo verdoso.
- Aprender a aprender, para ello generamos la curiosidad y necesidad de aprender y pretendemos que los alumnos se sientan protagonistas del proceso y del resultado de su aprendizaje.
- El sentido religioso lo desarrollamos mediante la analogía: de manera parecida a como el pintor deja su huella en su obra, deja Dios su huella en todo lo creado.


